acuarela parque familia y perros

Dicen que las primeras experiencias en nuestra vida se  marcan de forma indeleble y quedan como referencia para el futuro. La primera vez que entré en un cine iba de la manita  de mis padres que me llevaban a ver “Mary Poppins”. La sala estaba a oscuras y la pantalla se veía enorme e iluminada allá al fondo. Era una sala de sesión continua y se podía  entrar y salir cuando a uno le viniera bien y quiso el destino que entrásemos justo cuando  los personajes se zambullían en una pintura sobre una baldosa del suelo de la calle, para aparecer del otro lado del cuadro en un paisaje fantástico,  habitado por pingüinos bailarines  y  caballitos de tiovivo. Supongo que aquello troqueló de manera indeleble mi forma de concebir una pintura, una película… o cualquier obra de arte como  un lugar donde era posible vivir “más”.  Me parece  que esto es  lo que cualquiera de nosotros  espera de una experiencia artística.

Escapada por aire

Hace unas semanas me propusieron participar con una muestra de mi trabajo en un evento de la marca “Porsche”. Dicho evento tiene como life motive “La Escapada”. No deja de tener su gracia. No creo que el arte -desearía que al menos el mío no- haya de cumplir con una finalidad escapista o de evasión de la realidad. Creo en un arte  comprometido que  nos ayude a vivir mejor en general.  Por vivir “mejor” me parece que quiero decir con más intensidad, cordura y consecuencia. Mejor con uno mismo y mejor en nuestro tiempo y con nuestras circunstancias. Es cierto que,  a veces,  para comprender es necesario alejarse y  tomar distancia. En ese sentido, la mirada “artística” sí que promueve una correcta perspectiva desde la que contemplar lo esencial de un  panorama ( físico, espiritual, social…etc). Con ese sentido  sí me vale “escapada” como  “animal de compañía”

La escapada es un lujo necesario en la actividad creadora. Esto vale para cualquiera de nosotros. Hay muchas personas que no se consideran artistas. Yo creo, por el contrario, que todos lo somos en grado superlativo. Ocurre que no nos hemos puesto de acuerdo en lo que supone ser artista o crear. El Ser Humano es creador por propia naturaleza. La principal creación de cada cual es su propia vida puesto que cada uno de nosotros tiene una percepción única y distinta de lo que es “su” vivir y este es un acto creador de gigantesca envergadura… ¡y decisivo! Pero lo tenemos tan interiorizado que apenas nos damos apenas cuenta de su transcendencia ni mucho menos de su poder. En el tumulto de las acciones cotidianas quedamos difuminados. Por eso a veces es propicio un cierto distanciamiento para ejercer sobre nuestra vida una mirada creadora. Entraña no sólo consciencia sino también , y sobre todo, capacidad de reacción: tomar el control.

Por ello el viaje, o si lo prefieres: la escapada… es la circunstancia excelente. En nuestra vida cotidiana nos dedicamos a “hacer”. Hacemos de padres, madres, amigos y lo que sea. Hacemos de abogados o de jardineros… Hacemos nuestras tareas en lo que sea… y sin embargo durante el viaje nos dedicamos a “ser”. Simplemente. Esto nos da margen para una mirada creadora sobre nuestra vida y la Vida en general. También en ese sentido y sólo en ese , vamos a aceptar “escapada” como un buen animal de compañía. (Está claro que no queremos confundir escapada con escapismo.)”

Escapada por agua

A pesar de todo lo dicho, he de reconoceros que no me gusta mucho viajar. Resultaría de lo más cuqui decir que viajar, a mí me distrae de la contemplación creativa de mi propia y monótona existencia … y hasta puede que sea verdad. Pero sobre todo es porque soy vago que viajar me resulta incómodo y estresante. Cuando no me queda otro remedio, agarro el petate, aprieto los dientes, me pongo de un extraordinario mal humor y… acabo disfrutando como el que más de la mera experiencia de solamente “Ser”. Mi mirada se nutre y fortalece. Y no es tanto por lo que ve como por la necesidad de encontrar la forma y el tiempo para reflejarlo. Viajando he encontrado lo mejor de mis capacidades, pues me parece que doy lo mejor de mí en la ejecución rápida y el apunte. Luego, en mi vida normal, corriente y cotidiana, sigo pintando como si estuviera permanentemente de viaje… y esto me encanta. He conseguido vivir sin “hacer”.

Escapada por tierra

La Pintura y cualquier Obra de Arte ha de sumergirnos -ha de hacernos “escapar”- en el universo del artista. Este universo es rico y complejo pero también limitado. El mundo “real” es mucho más amplio. El mundo “real” es infinito. La mirada del artista pone límites ya que no todo le interesa por igual. Es como tú y como yo. Si el artista consigue convencerte de que sus intereses y los tuyos son los mismos o parecidos, te arrastrará a su mundo interior y no pondremos ni tú, ni yo, ninguna oposición. Al contrario: nos dejaremos llevar gozosos porque de la mano del artista llegaremos más lejos y más profundamente de lo que por nuestros propios medios lograríamos alcanzar.

Escapada por fuego

Escribo esto y me pregunto si yo soy un artista así. Si mis intereses y mi forma de mostrarlos resultan interesantes para alguien. Si alguien querrá “escaparse” en una de mis acuarelas. Afortunadamente mientras escribo esto, me doy cuenta de que tengo una respuesta: ¡yo mismo¡

No me las voy a dar de artista maldito que no le importa la opinión de los demás. Me importa mucho y estoy atento a poder llegar a cuantas más personas, mejor. Pero sólo eso. Me interesa sobre todo poder escaparme de mi propia mano. Supongo que esencialmente soy un viajero solitario.

Para este evento se propuso el lema de “la escapada” y, por todas las razones que comento, a mí me ha resultado de lo más conveniente y convincente. He querido singularizar un poco más mi propuesta en atención a los organizadores y por ello llevaré a la muestra una serie de acuarelas en las que haré referencia a todo esto. Los cuatro elementos de la Naturaleza, de los que según el pensamiento ancestral y mítico se compone todo lo que hay en el mundo, en espíritu y materia; me sirven para proponer cuatro pretextos de escapadas.

Escapada por aire. Simboliza la aventura, la alegría y lo espontáneo; y también en mi imaginario, los buenos momentos compartidos.

Escapada por agua. Representa la cercanía al mar y también el encuentro con el horizonte infinito.

Escapada por tierra. Es el encuentro con la naturaleza, el paisaje y el camino por el que perderse sin punto de destino.

Escapada por fuego. Es el amor de la lumbre y el hogar. Representa el recogimiento en uno mismo y el viaje interior.

Muchas de las acuarelas que he pintado hasta el momento pueden ser muestra de estas “escapadas” porque pintar es también para mi una estupenda manera de inmersión en los mundos que elige mi interés

Estas acuarelas estarán en exposición durante los dos días y medio que dura el evento. Ocurre que mi alter ego “Yolopinto” reclama su parcela de atención y yo se la cedo encantado. El eslogan de Yolopinto es ” Yolopinto trabaja contigo: tú me dices lo que quieres y yo … lo pinto” Y por esto durante el tiempo de la muestra estaremos disponibles, con todo el aparataje necesario para pintar sobre la marcha tu escapada ideal.

¿Nos vemos en Porsche?