Niñez

La verdad es que los niños, así en conjunto, no son santo de mi devoción. Son criaturas que se mueven por la vida en carne viva, sin apenas protección. Una palabra mal dicha o un gesto destemplado que un adulto codifica en su contexto, a ellos, los niños, les puede dejar una señal muy profunda. Lo sé por propia experiencia. A los niños hay que tratarles como si uno fuera mejor persona y me resulta agotador. Prefiero pintarles, eso sí. Porque son lo más hermoso que pisa la tierra.

Si tuvieras particular interés en alguna imagen de esta colección, puedes ponerte en contacto a través del correo electrónico. Al final de esta selección de acuarelas, puedes ver las imágenes a mayor tamaño.