La semana pasada “yolopinto” se puso pesadito con el mantra  “dibujar es fácil a la acuarela”. video casero para “pintar barbas” Puntualizó que es más  fácil cuando ya se sabe y estuvo a punto de asegurar que es  más fácil aún con el “método Yolopinto”. Pero reculó a tiempo. Justo al caer en la  cuenta de que él no tiene ningún método para la acuarela ni para nada.

retrato con acuarela de hombre con barba pelirroja

 

Aún así , como le entretiene teorizar, estaba lanzado a explicar porqué si bien dibujar es fácil, aprender es más difícil. Pero le llamaron para vigilar  la paella y se inventó que la entrada le estaba quedando muy larga y  que mejor continuaba en otra entrega. Aquí estamos pues: dispuestos a rematar la cuestión antes de que suene de nuevo la campana para el arroz. Es domingo de nuevo…por si no habíais caído.

retrato en acuarela de joven con barba

 

 

Según estudios realizados en la década de los años 60 y 70 del siglo pasado … ( ahora sería el momento perfecto para introducir  bibliografía…pero mejor no ) …el cerebro está dividido en dos hemisferios , derecho e izquierdo, que alojan áreas  diferenciadas de nuestro “ser”. El izquierdo es “racional” y el derecho “emocional”.  Todos conocemos  este dato, ¿verdad?.  El área del lenguaje está en el izquierdo. La percepción de los sentidos y el sentido del movimiento en el espacio, está en el derecho.

retrato de hombre joven con barba y sombrero vaquero

 

 

Lo que escribo a continuación es cosecha propia. No os podría dar bibliografía  aunque quisiera porque no sé si existe. Es una teoría que aventuro de sumar dos y dos con la cuenta de la vieja  y de  años de observación, dando clases a niños y adultos. La cuestión es como sigue: a todas las criaturitas se les enseña a pensar utilizando el lenguaje como herramienta  y también como  contenedor de conceptos. Aprender a decir mesa y a comprender lo que “mesa” significa. Pero como mesas hay muchísimas, de formas, tamaños y colores diferentes, en su cabecita – en el lado izquierdo , justamente- se forma un esquema universal de lo que es siempre una mesa: una forma regular, horizontal al suelo  y con cuatro postes en las esquinas. ¿Verdad que coincidís?.

retrato a la acuarela de Yolopinto

 

 

Lo mismo ocurre con “casa” “perro” “persona” “árbol” “montaña” “sol” y todos los objetos que hay en el mundo. Ese acuerdo permite que nos entendamos bastante bien entre personas. Incluso de distinta cultura. Es muy curioso que para un niño esquimal y también para una niña que viva en un rascacielos, la “casa” tenga para ambos, un frente cuadrado con tejado a dos aguas. El primer perro que tuvo “Yolopinto” fue un labrador. Se dio cuenta de que todos los niños que no tenían perro en casa,  dibujaban un labrador cuando se les pedía que hicieran un perro. Esto era lo que le pasaba también a él. (Quiero que sepas , preciosa y buena “Duna”, que en mi cabecita sigue estando tu imagen como emblema de “perro” perfecto. Lo que pasa es que ahora estás  en el lado derecho)

retrato a la acuarela del actor Enrique Cordovez

 

 

Bueno, al lío. Durante bastante tiempo, digamos que hasta los 8 o 9 años, podemos estar  cómodos dibujando el mundo según como sabemos que es, gracias a las imágenes que tenemos en la cabeza. ¿Me entendéis?. No dibujamos las cosas tal cual las vemos; sino tal cual aprendimos que son. Poned a una criatura delante de una montaña. Dadle una hoja y un lápiz y pedidle que la dibuje. Para vuestra sorpresa veréis que agacha la cabeza hasta casi tocar el papel – esto es para que nada interfiera con su campo de acción- y no la levanta hasta tener terminada la “montaña”; que será, con bastante probabilidad, un triángulo equilátero con nieve. No le digáis que aquello no son “las Machotas”, o el “Almanzor” o el “Naranco” ni  “el Roque de los Muchachos”… porque no lo va a entender. Ya se dará cuenta en unos años… y entonces dejará de dibujar. Como casi todos.

retrato de hombre joven a la acuarela

 

Al hacernos mayores comprendemos que entre lo que nos sale al dibujar y lo que tenemos delante, hay una distancia gigantesca. Y no sabemos qué hacer para salvar esa distancia. La mano está como tonta. Del lápiz sólo salen triángulos nevados. Nosotros, adultos, ya sí que sabemos que hay que mirar al modelo…pero da igual. No somos capaces de representar la forma natural más elemental. Cuanto menos un escorzo o un rostro concreto. Entonces es cuando atribuimos cualidades extraordinarias y de estar tocado por la mano del genio al que sabe hacerlo. Se “nace” artista. Decimos. ¡Menuda tontería! Lo único que hay que hacer es conectar los cables de la manera correcta y el cacharro funcionará como nuevo.

autoretrato de Yolopinto con barba blanca

 

Pero ya me están llamando para la paella…Ya dice el refrán que “en comunidad no demuestres habilidad”. Pero para “Yolopinto” es tarde. Además , no es que su paella sea la mejor, no… Es que no consentiría ser superado. “Yolopinto” en la cocina es como la madrastra de Blancanieves. Me marcho. Hasta la semana que viene, que habrá última entrega y conclusión.  Aquí os dejo con unas muestras de lo que no debéis hacer nunca si queréis aprender a dibujar; que es seguir un método. En este ejemplo el “Método Yolopinto para dibujar barbas” .Ozitos en Yolopinto-store. Barbas y mucho más

Retrato con acuarela de hombre pelirrojo. Ginger beard